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  • Especialización del ATV

CASO Bella: Poliuria y polidispsia

¡Sorpresa, hoy tenemos un CASO CLÍNICO!


El caso de hoy lo protagoniza una perrita llamada Bella, veamos por qué ha venido a la clínica:


Visita


Anamnesis:

  • Edad: 11 años

  • Raza: Chihuahua

  • Sexo: Hembra, no esterilizada

  • Vacunado y desparasitado al día

Motivo de consulta:

Debilidad y secreción vulvar.


¿Qué preguntas le harías al propietario para saber qué ha podido pasar?


Aquí os dejamos algunas que se nos han ocurrido a nosotros:


¿Cuando ha empezado a mostrar los síntomas?

  • Hace unos 3 días que la notamos apática.

¿Bebe y orina más de lo normal?

  • Sí, últimamente no paramos de rellenar el cuenco de agua.

¿Cuándo fue su último celo?

  • Hace aproximadamente 2 meses y medio.

Lo siguiente que toca hacer es la exploración del animal, veamos qué encontramos:


Exploración física general:


Temperatura 39.8º

Dolor a la palpación abdominal.

Deshidratación moderada.

Secreción vulvar purulenta.


¿Qué pensáis que ha podido hacer que esta perrita esté tan débil?


Cómo sabéis, el siguiente paso sería realizar un diagnóstico diferencial. Nosotros ya hemos hecho nuestro listado de posibles causas, pero no os lo desvelaremos para mantener la intriga del caso.


¿Qué pruebas diagnósticas haríais?

Analíticas:

  • Analítica sanguínea: Deshidratación, glóbulos blancos disparados.


Pruebas de imagen:


  • Radiografía abdominal: Útero aumentado de tamaño.

  • Ecografía: Vemos la imagen que tenéis a continuación.


¿Ya sabéis de qué se trata?




Diagnóstico definitivo de Bella:


Estamos ante un caso de piometra. La piometra es una infección uterina en la que las bacterias aprovechan el celo de la perra y los cambios que se dan durante este, para colonizar la matriz de la hembra. Esta patología se da habitualmente en hembras mayores de 5-6 años y se desarrolla unas 4-8 semanas después del último celo.


Los síntomas que presentan las hembras con piometra son principalmente fiebre, apatía y poliuria y polidipsia (beben y orinan más), y en algunos casos puede dar diarreas, vómitos, etc.


Existen dos tipos de piometras, las abiertas, en caso de que el cuello del útero esté abierto y por tanto veremos secreción, y las cerradas, que son más graves ya que el cuello del útero está obstruido y por lo tanto las secreciones no pueden drenar acumulandose en el útero y pudiendo provocar una peritonitis o una sepsis en la perra.


Para diagnosticar esta patología, la ecografía es la prueba diagnóstica que nos da la clave, viéndose imágenes como la que hemos visto de Bella.


El tratamiento de elección es la cirugía, que consiste en la extracción del útero y los ovarios seguido de antibioterapia, analgesia y fluidoterapia.


La manera de prevenir la piometra es mediante la esterilización de tu perrita.


¿Habías acertado?