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  • Especialización del ATV

CASO Misha: Paraplejia aguda

Hoy tenemos un CASO CLÍNICO muy interesante, ¡Atentos!

La protagonista de hoy es un gatita llamada Misha, una gatita que nos visita ya que no consigue mover ni sentir las patitas traseras, además no para de maullar.


Visita:

Anamnesis:

  • Edad: 13 años

  • Raza: común europeo (pelo corto)

  • Sexo: Hembra esterilizada

  • Vacunado y desparasitado al día

Motivo de consulta:

No consigue mover ni sentir las patitas traseras

Maúlla constantemente


¿Qué preguntas le harías al propietario para saber qué ha podido pasar?

Aquí os dejamos algunas que se nos han ocurrido a nosotros:


¿Cuándo ha empezado? ¿Ha sido repentino?

  • Sí, ha pasado hace 2 horas.

¿Ha podido darse un golpe, algún objeto se le ha podido caer encima, etc?

  • En casa no han visto que se diera ningún golpe, pero han salido un rato así que no están seguros.

¿Ha manifestado otros síntomas?

  • No, únicamente está tumbada en el suelo y no para de maullar.


Parece que se trata de algo repentino y, de momento, no hay una causa clara de lo que está ocasionando estos síntomas en Misha. Lo siguiente que toca hacer es la exploración del animal, veamos qué encontramos:


Exploración física general:




- Taquicardia

- Respiración agitada

- El animal maúlla continuamente como señal de dolor.

- Temperatura: 38,5º

- Todos los demás parámetros están dentro de los rangos de normalidad.


Patas traseras:

- A la palpación están frías.

- No se aprecia pulso

- Almohadillas pálidas


¿Qué pensáis que ha podido hacer que esta gata no pueda moverse?

Cómo sabéis, el siguiente paso sería realizar un diagnóstico diferencial. Nosotros ya hemos hecho nuestro listado de posibles causas, pero no os lo desvelaremos para mantener la intriga del caso.


¿Qué pruebas diagnósticas haríais?

Siempre una analítica nos puede servir de ayuda:


Analítica sanguínea: Encontramos la creatinina kinasa alta y el lactato alto.

  • Glucosa: los niveles de glucosa de las extremidades traseras respecto a la glucosa general son mucho más bajos.


Pruebas de imagen:

  • Radiografía de cadera y extremidades posteriores: No se aprecia ninguna fractura u otra anormalidad.

  • Ecografía: Con la ecografía podemos ver el estado del flujo sanguíneo de las patas traseras. Además, si hacemos una ecocardiografía, podemos observar el corazón del animal y detectar anomalías. En este caso, Misha no tiene flujo sanguíneo en las extremidades posteriores y con la ecocardiografía podemos ver que se trata de una gata cardiópata, es decir, que padece del corazón.

¿Ya sabéis de qué se trata?


Diagnóstico definitivo de Misha:


Estamos ante un caso de tromboembolismo ilíaco felino. Se trata de un síndrome agudo (repentino) que se da más comúnmente en gatos y que, en su mayoría de veces, viene predispuesto por una enfermedad cardíaca.


Para introducir esta patología, es importante que conozcáis la anatomía vascular de los gatos: del corazón sale la arteria aorta, la cual irriga a todo el organismo y cuando ésta llega a la altura de las ingles del animal, se divide en dos arterias más pequeñas (arterias ilíacas) las cuales se encargan de irrigar cada una de las extremidades posteriores.


Sabiendo esto, cuando un gato padece enfermedad cardíaca puede generar trombos que circulan sin problema por la arteria aorta pero que, cuando ésta se bifurca en arterias ilíacas, se queda atrapado ocluyendo, total o parcialmente, la circulación sanguínea hacia las patas del felino. Es decir, se crea un tapón que impide que la sangre circule hacia las patas traseras del animal.


Como resultado de esta falta de circulación, las células de las patas traseras de Misha no podían oxigenarse ni obtener nutrientes y por tanto, se acaban muriendo los tejidos. Esto cursa con mucho dolor y hace que el animal no pueda moverse.

Se trata de una patología que, en caso de que en 24-48 h de hospitalización, no se note mejoría, tiene muy mal pronóstico.